Confiscación de propiedades y bloqueo económico a 27 familias bahá’ís en Irán

Fotos tomadas en Ivel en Mayo 2007, durante la destrucción y quema de la propiedad del Sr. Abdol-Baghi Rowhani.

Durante más de 40 años y hasta la fecha, la comunidad Bahá’í de Irán ha sido objeto de una persecución continua, multidimensional y patrocinada por el Estado, que afecta a cada uno de sus miembros a través de generaciones y en cada fase de sus vidas, incluso en la muerte. Si bien las tácticas específicas empleadas por las autoridades iraníes han cambiado como resultado de la presión internacional, no cabe duda de que su objetivo de destruir la comunidad bahá’í como entidad viable en Irán continúa en pleno vigor. Por diversos medios, nuevos y antiguos, las autoridades mantienen su atención en este objetivo; esforzándose por excluir a los bahá’ís de la esfera pública e impidiéndoles expresar sus creencias, buscando cómo empobrecerlos económicamente, intentando socavar su adelanto intelectual, borrando los rastros de su historia y cultura, así como difundiendo desinformación sobre ellos e incitando al público a fin de crear un entorno de odio contra ellos. 

Un hecho reciente que confirma estas afirmaciones es el que acaban de sufrir más de 27 familias en el pueblo de Ivel en el Norte de Irán, quienes el pasado uno de agosto han recibido la sentencia de expropiación definitiva de sus tierras de cultivo y viviendas que han sido sus únicas posesiones y medios de vida, después de más de tres décadas de haber intentado demostrar a las autoridades locales, provinciales y nacionales que eran propietarios y parte de esa comunidad desde hace más de 160 años.

Fotos tomadas en Ivel en Mayo 2007, durante la destrucción y quema de la propiedad del Sr. Abdol-Baghi Rowhani.

El argumento facilitado por la Sección 54 del Tribunal Especial para expropiar las propiedades baháʼís en Ivel fue en virtud del artículo 49 de la constitución de Irán, que permite al gobierno confiscar propiedades «ilegítimas» que se obtuvieron mediante «usura, usurpación, soborno, malversación, robo, apuestas, uso indebido de las dotaciones del gobierno islámico, uso indebido del gobierno contratos y transacciones, terrenos baldíos y otros pertenecientes al público, casas de mala reputación y otras fuentes ilegítimas”. Además el tribunal dictaminó que las propiedades confiscadas podrán ser transferidas a los residentes locales no bahá’ís  de la aldea.

Ninguno de esos argumentos corresponde a la realidad del caso que nos atañe. Lo cierto es que después de muchas denuncias y procedimientos ante autoridades provinciales e incluso algunas altas oficinas en Teherán, se han podido conseguir algunos veredictos a favor de los bahá’ís, que no ha sido posible aplicar el veredicto in situ. Las autoridades locales afirmaron que debido a la naturaleza de la oposición de los vecinos no hay nada que la ley pueda hacer. Además, algunos de los residentes de Ivel ocupan cargos gubernamentales clave y han estado bloqueando la implementación del veredicto, lo que ha confirmado que la verdadera motivación es la discriminacion religiosa.

A todo esto, se suman varios incidentes como las redadas coordinadas a decenas de hogares bahá’ís por todo el país el pasado 22 de noviembre, donde sin ningún motivo, se invadieron los domicilios para incautar artículos personales y exigir títulos de propiedad. Esto puede indicar que las autoridades iraníes se están movilizando para confiscar propiedades pertenecientes a los bahá’ís a una escala aún más concertada y generalizada con el fin de ahogar económica y socialmente a los bahá’ís.

Fotos tomadas en Ivel en Mayo 2007, durante la destrucción y quema de la propiedad del Sr. Abdol-Baghi Rowhani.

Una vez más, ante estas situaciones de injusticia necesitamos el apoyo y solidaridad de las autoridades españolas a nivel local, autonómico y nacional, organizaciones y activistas de derechos humanos, abogados, jueces, medios de comunicación, amigos de otras creencias religiosas que puedan emitir su apoyo público ante las autoridades de Irán, para manifestar que los bahá’ís en Irán  desean poder vivir pacíficamente, ganarse la vida por medio de un trabajo digno, acceder a la educación universitaria y completar sus estudios y aportar al desarrollo de su país al igual que sus compatriotas.

Aquí puedes leer más sobre la historia de Ivel, y en este enlace dispones de amplia documentación sobre los procesos de reclamo ante las autoridades de Irán.

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19 respuestas a «Confiscación de propiedades y bloqueo económico a 27 familias bahá’ís en Irán»

El artículo 17 de la Declaración Universal de Derechos Humanos garantiza el derecho a la propiedad. , por lo tanto este derecho les ha sido violado . Los Bahá’ís de Irán piden el derecho a la ciudadanía como el resto de sus compatriotas. Realizan todas las responsabilidades de un ciudadano como pagar el puesto , ir al ejército obligatorio, etc, pero están privados de los derechos a la ciudadanía.

La expropiación de la propiedad va más allá de la vulneración sistemática de los derechos humanos a la que están sujetos los bahá’ís en Irán en el campo educativo, laboral, económico y social.
Esta agravante implicaría a medio plazo un posible éxodo hacia otros países.
Por tanto, es imprescindible la implicación y el apoyo de los países defensores de los derechos humanos, cuyos ciudadanos disfrutamos de un estado de bienestar precisamente y en gran medida por la implementación plena de dichos derechos en nuestros respectivos países, para evitar, por un lado, los desplazamientos forzosos y dolorosos al exterior cuyas consecuencias a veces son irreparables, y , por el otro, para reclamar a los países opresores ,como Irán, a poner fin a la persecución de sus minorías.

Ya estamos acostumbrados al despotismo y salvaje tratamiento a los bahá’is de Irán mucho podremos lograr comunicándonos con ONG, Organizaciones sociales y hasta Gobiernos amigos, pero solo Dios puede hacer desaparecer la mano asesina de un estado corrupto y despòtico, ojalá pronto lo veamos.

Basta ya!! Desde 1844 sufriendo todo tipo de atropellos por parte de autoridades civiles, militares y sobre todo eclesiásticas.

Cualquier persona de bien cuanto menos tiene que lamentar el sufrimiento a que os llevan sometiendo los dirigentes iraníes, lo hacen porque abogáis por el respeto para cualquier ser humano. Precisamente por eso vuestra fe es un peligro para quienes os gobiernan, cuya falta de piedad señala su falta de fe por mucho que se impongan en nombre de Alá.
Un fraternal abrazo.

Todo mi apoyo a los Bahá’ís de Irán.
Sólo buscan la unificación de las naciones, y junto con los demás pueblos de la tierra, la gloria de su país.

La opresión económica ejercida desde el Estado hacia una minoría religiosa es una de las mayores transgresiones a la moralidad que podemos presenciar hoy día, a esto se suma la falta de libertad de profesar su creencia y la denegación a acceder a la formación académica.

Si los gobernantes de Irán fueran verdaderos religiosos y amaran sinceramente a Dios, y fueran obedientes con el mensaje del Profeta Muhamad verían horrorizados una conducta cómo la suya, tan cruel, injusta, discriminatoria y despreciable con seres inocentes y que sólo aman la unidad.

Represión fanática, irracional, irresponsable y traición a los postulados de los derechos humanos que el Régimen Iraní dice defender.
Atacan a los ciudadanos más sumisos, trabajadores y deseosos de servir a su país.

Siento mucha pena por estos sufrimientos tan crueles he injustos hacia esas familias bahá’ís. Pido justicia a Dios, y que acabe pronto ese gobierno barbaró de Irán contra esos inocentes. Derechos Humanos Ya!!!

La persecución sistemática a los bahá’is de Irán es un pequeño genocidio a cámara lenta. La historia resarcirá estas injusticias en un futuro y los causantes de estos atropellos acabarán mancillados por su propia vergüenza.

Es un acoso que lleva más de 170 años. ¡Cuántos bulos y fanatismos se han sembrado contra los bahá’ís en el país donde surgió esta religión que tanta luz y tanta paz nos da a muchos! ¡Y cuántos han tenido que sufrir por ser fieles a sus creencias! Espero que algún día, ojalá pronto, cese esa persecución injusta y despiadada.

Siento mucho, como estás ultimas generaciones han sufrido los descalabros de un gobierno sin justicia y sin honor, a esta gente que lo único que desean es trabajan y viven por el bien de la humanidad, esforzándose en dar a conocer al mundo el cumplimiento de las profecías predichas en todos los textos sagrados del pasado, para conseguir un mundo más seguro, unido y feliz.

Oramos en todo el mundo por la situación penosa de nuestros correligionarios en Irán.
Dios mediante nuestras oraciones serán faros luminosos que encenderán las mentes de las autoridades y les permitirán ser, lo que ellos son: ciudadanos del mundo, amantes de la unidad en su diversidad.

En Irán debe respetarse el derecho a la libertad religiosa y a que sus ciudadanos sean tratados como tales, sin ningún tipo de discriminación por razón de religión u otra creencia, tal como aparece consignado en la Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (art. 18); ello implica que todo ciudadano ha de gozar del derecho a tener propiedades (art. 17 de la citada Declaración). Lo que está pasando con los Bahá’ís de Irán es una clara acción arbitraria por parte de las autoridades iraníes que vulnera los Derechos humanos. Hay que solizarizarse con los Bahá’ís y denunciar la confiscación de sus propiedades, lo que les deja sin sus derechos de ciudadanía.

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